Tendinitis del manguito rotador

hace un par de años

La tendinitis del manguito rotador es una de las causas más frecuentes de dolor de hombro. Consiste en la inflamación de la estructura más relevante y más sensible de esta articulación. Si continúas leyendo, descubrirás por qué también podemos llamarlo síndrome subacromial y qué relación tiene con la tendinitis del supraespinoso. Si tienes cualquiera de estos diagnósticos, este post es para ti. Comprenderás al fin qué es el manguito rotador, cómo se lesiona y qué puedes hacer para tratarlo.

Qué es el manguito rotador

El manguito rotador es el tendón de mayor importancia dentro la biomecánica del hombro. Es el encargado  de realizar las rotaciones, movimiento gracias al cual, somos capaces de  llevar nuestra mano a la espalda (rotación interna) o a la nuca (rotación externa). Pero el manguito rotador desempeña un papel esencial más allá de las rotaciones de hombro, ya que ayuda en la estabilización del mismo, cuando elevamos el brazo. 

​Una característica fundamental del manguito rotador, para que puedas comprender cómo funciona y cómo se lesiona, es que está formado por un conjunto de tendones que trabajan en equipo, como si de un único tendón se tratara:

  • Tendón del músculo supraespinoso.
  • Tendón del músculo infraespinoso.
  • Tendón del músculo redondo menor.
  • Tendón del músculo subescapular.
  • Tendón del músculo redondo mayor.

El supraespinoso, el infraespinoso y el redondo menor participan el la rotación externa, mientras que el subescapular y el redondo mayor, en la interna.

El tendón del supraespinoso es el más superficial y el más susceptible de lesionarse. Esto se debe a que está poco vascularizado, sobretodo en su punto de inserción en el troquíter (húmero). Este déficit no solo predispone a su lesión, sino que dificulta la recuperación de la misma.

Cómo se lesiona el manguito rotador

​Como he comentado antes, el manguito rotador participa el la estabilización del hombro. Cuando elevamos el brazo, el supraespinoso mantiene la cabeza del húmero en su sitio, mientras que el resto de tendones del manguito rotador tira de ella hacia abajo. Así se compensa la tracción ejercida por la musculatura elevadora del brazo y se abre el espacio por donde debe pasar el tendón del manguito rotador (espacio subacromial). Cuando alguno de los factores necesarios para mantener este equilibrio falla, el espacio subacromial se ve comprometido. Una reducción de este espacio supone la compresión y  roce del manguito rotador con el acromion y la cabeza del húmero, lo que da lugar al inicio del proceso inflamatorio. Este cuadro clínico es la primera fase de esta lesión, que ahora comprenderás por qué también se la conoce como síndrome subacromial. Si no se revierte a tiempo, a la larga, puede desembocar en una tendinitis degenerativa, con calcificaciones y, en el peor de los casos, rotura parcial o total del tendón.

Tendinitis del manguito rotador

La armonía que mantiene libre el espacio subacromial se puede romper por diferentes motivos, como tener un desequilibrio entre la musculatura elevadora y la depresora de la cabeza del húmero. Por ejemplo, si hipertrofias en exceso el deltoides en el gimnasio, fatigarás al infraespinoso y al subescapular, pues les costará mucho ayudarte a bajar la cabeza del húmero cuando realizas elevaciones de hombro.

Pero ésta no es solo una lesión de deportistas, las tendinitis más frecuentes se dan en profesiones que requieren un sobreesfuerzo repetido del tendón, como la limpieza, la hostelería, la música, la peluquería, y en general, todos los trabajos que supongan movimientos continuos del brazo por encima de la horizontal. También puede afectarte si trabajas con ordenador, por mantener una postura incorrecta del brazo mientras usas el ratón o el teclado.

En algunos casos, la causa de una tendinitis del manguito rotador​ puede ser tener un acromion que sea anatómicamente más largo de lo normal. Si éste es tu caso, es el propio acromion el que invade el espacio subacromial, y lo más probable es que necesites recurrir a la cirugía.

Tratamiento de la tendinitis del manguito rotador

El primer paso para recuperarte de una tendinitis del manguito rotador o síndrome subacromial, es el reposo. Debes descansar de la actividad que te provoca la lesión. También debes aplicar frío para controlar la inflamación y realizar ejercicios pendulares, que te ayudarán a abrir temporalmente el espacio subacromial, lo que te supondrá un gran alivio. Además sería muy recomendable que acudieras a tu fisioterapeuta para tratarte. Una tendinitis de este tipo debe solucionarse lo antes posible para no dar lugar a que se cronifique y se complique.

Tendinitis del manguito rotador

Ejercicios pendulares: Apóyate sobre una mesa, de manera que tu brazo quede colgando. Sujeta con tu mano una mancuerna de 1,5 Kg, y deja que tu brazo realice movimientos adelante y atrás, como un péndulo. Es muy importante que dejes tu brazo lo más muerto posible, como si fueras un muñeco de trapo. También puedes moverlo a un lado y a otro, y dibujar círculos en el sentido de las agujas del reloj y al contrario.

Marilia

Sobre el autor

Marilia

Fisioterapeuta. Amante de la vida y de lo que la rodea. Me encanta ayudar a los demás y enseñarles cómo cuidarse mejor.

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