¿Podemos seguir comiendo carnes rojas y procesadas?

Las últimas declaraciones de la Organozación Mundial de la Salud (OMS) han hecho saltar todas las alarmas. Desde esta semana, las carnes procesadas se catalogan como cancerígenas, y las carnes rojas como probablemente cancerígenas ¿Qué ocurre ahora? ¿Podemos seguir comiendo carnes rojas y procesadas?

Las carnes rojas

En primer lugar, hay que saber que se considera carne roja toda aquélla que contenga carne muscular de mamífero, es decir, carne de vaca, ternera, cerdo, cordero, oveja, caballo y cabra.

Debemos recordar que la carne roja es para nuestro organismo una buena fuente de proteínas, aminoácidos esenciales, hierro y minerales. Pero sabemos que consumirla en exceso puede ser perjudicial para nuestra salud, por su alto contenido en grasas saturadas (que aumentan el colesterol en sangre) y ácido úrico (elevado en personas que sufren gota). Por ello la carne roja se encuentra en uno de los escalones superiores de la pirámide alimentaria y siempre se ha recomendado su consumo de forma moderada, unas 2 ó 3 veces por semana.

A todo esto hay que sumar ahora la posibilidad de que las carnes rojas sean cancerígenas. En el cáncer intervienen muchos factores de riesgo: el tabaquismo, la alimentación, el consumo de alcohol, la obesidad… La carne roja sería a partir de ahora un factor más a tener en cuenta, pero como todo, su consumo con moderación dentro de una dieta variada y equilibrada puede ser aceptable.image

Las carnes procesadas

Se consideran carnes procesadas aquéllas que hayan sido saladas, ahumadas, curadas, fermentadas o procesadas para potenciar su sabor o su capacidad de conservación.

La OMS ha incluido a estas carnes dentro del grupo que contiene las sustancias más peligrosas para la salud humana (tabaco, amianto, alcohol…), aunque también afirma que los niveles de mortalidad no son comparables. En concreto, cada porción de 50 gramos de carne procesada tomada diariamente aumenta en un 18% el riesgo de sufrir cáncer colorrectal.

El problema estriba en que este estudio mete en el mismo saco a las hamburguesas y al jamón, a las salchichas y al pavo ahumado. No hace distinción sobre si un tipo de carne procesada es más peligrosa que otra.

Recomendaciones

Dicho todo esto, concluimos que no se trata de erradicar estos alimentos de nuestra dieta. La OMS recomienda limitar la ingesta de carnes rojas y reducir al mínimo posible el consumo de carnes procesadas. Según el Fondo Internacional para la Investigación del Cáncer, no deberíamos tomar más de 500 gramos a la semana de carne roja.

La clave para una vida saludable es, como hemos dicho antes, una alimentación variada y equilibrada y por supuesto, realizar ejercicio físico con frecuencia.

Marilia

Sobre el autor

Marilia

Fisioterapeuta. Amante de la vida y de lo que la rodea. Me encanta ayudar a los demás y enseñarles cómo cuidarse mejor.

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