Linfedema y cáncer de mama: resuelve tus dudas

Si eres una de las muchas mujeres valientes que le han plantado cara al cáncer de mama, me gustaría que me dedicaras unos minutos de tu tiempo. Quiero hablarte de un tema sobre el que, cualquier mujer que haya pasado por una mastectomía, debería estar bien informada: la posibilidad de que aparezca un linfedema y la importancia de tratarlo con drenaje linfático manual. Son términos con los que seguramente estés familiarizada, pero que quisiera ayudarte a comprender bien.

​¿Qué es un linfedema?

En primer lugar tenemos que saber lo que es la linfa. La linfa es un líquido que recorre todo nuestro cuerpo, igual que lo hace la sangre, y que se compone de células muertas, bacterias, moléculas de proteínas no metabolizadas, moléculas de grasa rescatadas del intestino... Como puedes ver, la linfa es la “basura" que nuestro sistema circulatorio deja en los espacios intercelulares, para ser recogida por el sistema linfático.

¿Pero a dónde van todos esos desechos? La linfa realiza un recorrido en el que tiene que pasar por unos filtros llamados ganglios linfáticos. En ellos se depura el líquido que compone la linfa para poder devolverlo más adelante al torrente sanguíneo. Los ganglios linfáticos se reparten de forma estratégica por nuestro organismo: en las corvas, en las ingles, en el cuello, en las axilas, en las mamas... Y aquí es donde se complica todo.

Cuando el cáncer de mama alcanza los ganglios linfáticos, al realizar la mastectomía hay que extirpar esos ganglios. Este procedimiento tiene una importancia vital, la presencia de células cancerígenas en un ganglio supone un riesgo real de que dichas células puedan viajar por el sistema linfático y anidar en otro lugar, dando lugar a metástasis.

¿Y qué ocurre con la linfa después de quitar los ganglios linfáticos? Los vasos linfáticos se encontrarán con algunas “calles cortadas", por lo que hay muchas posibilidades de que la linfa se acumule en tu brazo al no encontrar la salida, y eso es lo que llamamos linfedema.

Linfedema y cáncer de mama

Linfedema Imagen: solidea.com

Tanto si se ha desarrollado ya el linfedema como si no, debes tener mucha precaución con ese brazo: no lleves prendas ajustadas, procura no coger peso y sobretodo evita posibles cortes y pinchazos que podrían infectar el linfedema o precipitarlo si aún no se ha producido. Estas medidas incluyen por ejemplo no sacarte sangre ni tomarte la tensión con ese brazo.

Cómo puede ayudarte el Drenaje Linfático Manual

El drenaje linfático manual es una terapia realizada por fisioterapeutas especializados. Se basa en unas maniobras muy específicas, mediante las cuales se “empuja" o drena la linfa hacia otras vías de escape alternativas. De modo que el drenaje linfático manual ayuda a deshinchar tu brazo, reconduciendo la linfa fuera de él.

El tratamiento es muy efectivo. Cada sesión durará una hora aproximadamente, después de la cual tu brazo estará visiblemente más pequeño y más ligero. Para que el tratamiento sea más duradero, después del drenaje se realiza un vendaje muy específico, a base de gomaespuma y vendas, que deberás llevar unas 24 horas. Los demás días hasta llegar a la siguiente sesión, podrás usar una media de contención.

El único problema es que tu brazo sigue produciendo linfa, por eso hay que continuar con las sesiones de drenaje, o de lo contrario tu brazo se volverá a hinchar.

Por supuesto existen diferentes grados de linfedema, que suelen guardar relación con el número de ganglios extirpados. Y de ello dependerá el número de sesiones que necesites y la frecuencia de las mismas. En cualquier caso, conforme el linfedema va mejorando, se pueden distanciar las sesiones, ya no necesitarás hacerlas tan seguidas. Pero recuerda que el linfedema es un problema crónico, ya que la causa no podemos resolverla, y es posible que necesites realizar un mantenimiento de por vida.

El linfedema no es un problema exclusivo del cáncer de mama. Cualquier cirujía en la que haya que extirpar ganglios linfáticos puede tener las mismas consecuencias, y por ejemplo ciertas cirujías abdominales pueden desencadenar un linfedema en una pierna. El drenaje linfático manual sería el mejor tratamiento en todos los casos.

Espero que este artículo pueda arrojar un poquito de luz a algunas de las muchas preocupaciones y dudas que puedas tener sobre la relación ente el cáncer de mama y el linfedema. Solo un último consejo: déjate guiar por tu fisioterapeuta, él/ella podrá valorar tu brazo y aconsejarte de una forma más personalizada. Porque en este tema, como en todos, no hay enfermedades, hay personas. Y nunca hay dos personas iguales.

Marilia

Sobre el autor

Marilia

Fisioterapeuta. Amante de la vida y de lo que la rodea. Me encanta ayudar a los demás y enseñarles cómo cuidarse mejor.

Sigue a Marilia:

Comenta:

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
A %d blogueros les gusta esto: