¿Puede nuestro cuerpo predecir el tiempo?

hace un par de años

Un anciano que padece artrosis sabe que mañana lloverá, porque le duele la cadera. Una mujer siente picores en la cicatriz de su cesárea, siempre que va a cambiar el tiempo; y un chico que se fracturó tobillo, hace años, tiene molestias en la zona de su lesión. Mucha gente sufre jaquecas o vértigos cuando hace viento o dolor de espalda cuando hay humedad ¿Qué tienen estas personas en común? ¿De verdad puede nuestro cuerpo predecir el tiempo?

​La respuesta es sí. El 30% de la población manifiesta alteraciones físicas ante un cambio en la temperatura, la humedad o la presión atmosférica. Y existen diferentes estudios científicos que lo avalan.

Javier López del Val, jefe del Servicio de Neurología del Hospital Clínico Universitario de Zaragoza, realizó su tesis doctoral sobre el "barrunto" (capacidad física para predecir un cambio de tiempo). Llevó a cabo un estudio estadístico en el que correlacionaba los ingresos de pacientes de accidente cerebrovascular con cambios climatológicos. Según su trabajo, el "barrunto atmosférico" tiene explicación científica.

En el aire, en la atmósfera, hay una serie de iones positivos y negativos que se llaman "Sferic". A los que tienen carga negativa se les atribuye un efecto protector y a los de positiva, un efecto negativo. Estos iones van a la velocidad de la luz, y preceden en 24 ó hasta 72 horas a la llegada de un nuevo frente atmosférico.

Javier López del Val
Jefe de Neurología

​Otros estudios que avalan la influencia de la meteorología, sobre el estado físico e incluso psíquico de las personas, son los referentes al efecto Foehn. El efecto Foehn es el brusco calentamiento de aire que se produce al descender éste por laderas de algunas montañas. En Suiza, con el efecto Foehn aumentan las migrañas y el cansancio físico, mientras que en Polonia, aumenta el estrés psíquico de las personas con problemas psiquiátricos, incrementando las probabilidades de suicidio.

Pero ¿qué hay en nuestro cuerpo que detecte los cambios meteorológicos? Los barorreceptores son receptores de presión situados en nuestras articulaciones, nuestra piel y algunos de nuestros vasos sanguíneos. Ante una bajada de la presión atmosférica (que normalmente se acompaña de mayor humedad), una articulación con problemas reumáticos puede inflamarse y sufrir un derrame de líquido sinovial. Hoy en día esta respuesta no es muy útil, pero en la antigüedad, gracias a ese dolor articular una persona se habría visto obligada a quedarse quieta y, sin saberlo, a salvo de las consecuencias de una posible tormenta.

Los animales presentan esta cualidad mucho más desarrollada y son capaces de predecir catástrofes naturales. Se han dado muchos casos de terremotos y tsunamis en los que los animales huyeron despavoridos antes de que ocurriera el desastre. Existen varias teorías al respecto: puede que huelan los gases que se liberan cuando las rocas cambian bajo la corteza terrestre antes de la actividad sísmica, o tal vez detecten los ultrasonidos provocados por terremotos o maremotos, o incluso es posible que sean capaces de sentir los cambios en los campos electromagnéticos de la Tierra.

Marilia

Sobre el autor

Marilia

Fisioterapeuta. Amante de la vida y de lo que la rodea. Me encanta ayudar a los demás y enseñarles cómo cuidarse mejor.

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